¿Qué exige la ley?
La legislación establece nuevos requisitos para quienes quieran ocupar cargos de dignidad comunal como presidente(a), vicepresidente(a), secretario(a), tesorero(a), fiscal o delegado(a). Según el artículo 103 de la Ley 2166 de 2021, toda persona interesada en estos cargos deberá haber completado un proceso de formación comunal, siempre que en su municipio exista una Asociación de Juntas de Acción Comunal. La norma señala que esta capacitación debe cumplir varias condiciones: ser pertinente, continua y concertada con el organismo comunal; contar con una Estrategia de Formación de Formadores; y acreditar un mínimo de 60 horas de formación, certificadas por el organismo comunal de grado superior o por la entidad encargada de la inspección, control y vigilancia cuando no exista un organismo superior. En muchos municipios, esta función la cumple la Asociación de Juntas de Acción Comunal. Este cambio amplía de manera significativa las exigencias frente a la normativa anterior, que solo requería 20 horas de formación.
¿Por qué es importante la formación?
Para el proceso comunal la formación es la base de una organización fuerte. A través de estas capacitaciones se busca garantizar una gestión eficaz y transparente para las familias que representan. Esta formación no solo ayuda a los líderes a entender la estructura y el funcionamiento de las JAC, sino que además les brinda las herramientas necesarias para formular proyectos y tomar decisiones orientadas al bienestar de sus comunidades. Para Guillermo Cardona, presidente de la Confederación Nacional de Acción Comunal su importancia radica en que se convierte en un derecho y una herramienta de fortalecimiento democrático. “La razón de ser de una organización fuerte es el conocimiento. No hay otro instrumento y todo el problema del atraso en Colombia, es un problema de desinformación: sin conocimiento, persisten el clientelismo, la manipulación y la dependencia de la politiquería”.
¿Cuáles son los principales retos de las próximas elecciones comunales para las JAC?
Para Dora Gallego, presidenta de la JAC de la Mariela en el municipio de El Carmen de Bolívar (Chocó), las elecciones generan que las personas vuelvan a creer en las juntas y sus líderes, pero reconoce que se ha vuelto un reto “encontrar a los candidatos para las próximas elecciones y lograr motivarlos a recibir las capacitaciones para cumplir con la Ley”. Gallego resalta que las Juntas atraviesan una fuerte crisis de legitimidad por la falta de apoyo de los entes gubernamentales a la solución de las diferentes problemáticas que enfrentan las comunidades. Adicionalmente, las comunidades no quieren asumir responsabilidades y descargan todo el trabajo comunitario en los líderes y lideresas que asumen los cargos directivos. Para Angela Galeano, delegada de la JAC de Hábitat a la Asocomunal también desde el municipio chocoano, los retos más fuertes son: “combatir la desinformación, reducir el abstencionismo y generar confianza en el proceso electoral frente a la inconformidad de la comunidad”. También considera que “debemos tener acompañamiento en las reuniones y asambleas por parte de la administración municipal y otras entidades responsables, además mayor seguridad en nuestras comunidades, porque nos sentimos desprotegidos”.
¿Por qué es importante el voto
programático para las elecciones?
El voto programático en Colombia es un mecanismo constitucional que convierte las promesas electorales de alcaldes y gobernadores en un mandato obligatorio, llevándolos a cumplir su programa de gobierno, y permitiendo la revocatoria del mandato si incumplen, fortaleciendo la democracia participativa y el control ciudadano sobre sus gobernantes. “Nadie debería aspirar a un cargo sin presentar una propuesta”, señala Cardona. Las candidaturas deben basarse en el Plan de Desarrollo Comunal, que es un instrumento de gobernanza ciudadana y la elección comunal debe centrarse en proyectos y programas, no en intereses personales. La ley exige que quienes aspiren a dirigir una organización comunal presenten propuestas concretas, es decir, un plan de acción verificable, al que posteriormente se le pueda hacer control social. Al final, la comunidad elige ideas y no solo personas.
¿Cuál es la importancia de las elecciones comunales?
Con el ánimo de promover la participación ciudadana y la gestión autónoma de asuntos locales en barrios, veredas y zona rurales, las Juntas de Acción Comunal buscan defender los intereses de las familias y contribuir al desarrollo de las comunidades. Como lo explican Herminson Hurtado y Diego López en una investigación académica en la Escuela Superior de Administración Pública De esta manera, los líderes comunales representan sus territorios ante las entidades públicas para el diseño de políticas que los beneficien; fomentan la convivencia pacífica, solidaria y comunitaria; y fomentan actividades de orden social, cultural y deportivo. Para Cardona, lo que ha garantizado que superviva el interés humano es lo colectivo, lo participativo y lo solidario. “Por eso hay que mantener vigente la organización. El propósito fundamental de esta confederación que hoy precisamos es reconstruir el encuentro familia y comunidad”, explicó.
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