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Entre el verde del
humedal Jaboque, en este barrio de Engativá la comunidad se reúne para
compartir y estrechar los lazos de vecindad, dando un verdadero ejemplo de
organización, esperanza y construcción colectiva.
Dentro de los programas
valorados por la comunidad son las jornadas de actividad física para personas
mayores que se realizan cada semana en el salón comunal. “Antes permanecíamos
más encerradas en la casa. Ahora compartimos, hacemos ejercicio, nos conocemos
y nos apoyamos entre vecinos”, comentó Carmen Rosa Amado, una de las
asistentes. Por su parte, Flor Marina Rodríguez aseguró que estas actividades
representan “un descanso y una oportunidad para salir de la monotonía”,
mientras que Leonor Mendoza destacó las caminatas ecológicas y los encuentros
comunitarios organizados por la Junta.
Otro de los logros fue la
organización de una gran celebración navideña que reunió a entidades públicas,
fundaciones y vecinos del sector, beneficiando cerca de 200 niños. Además, la
Junta ha promovido la participación de los más pequeños en programas de
vacaciones recreativas, celebraciones del Día del Niño y diversas actividades
culturales y deportivas. En el salón comunal también se desarrollan cursos de
manualidades, tejido, macramé y clases de pintura al óleo. “Queremos que las
personas salgan de la rutina, reduzcan el estrés y encuentren espacios para
compartir y aprender”, explicó la Presidenta.
La gestión comunitaria
también ha incluido jornadas de vacunación, desparasitación y esterilización de
mascotas, con el propósito de fomentar la tenencia responsable y controlar el
crecimiento de animales abandonados.
Un humedal que inspira y une
Uno de los mayores tesoros de Villa Constanza es su cercanía con el humedal Jaboque. Este ecosistema se ha convertido en escenario de caminatas ecológicas, actividades de educación ambiental y proyectos de turismo comunitario que buscan dar a conocer la riqueza natural del sector. Para María Sol Montenegro, residir cerca del humedal, es como vivir al lado de una finca. “En las mañanas escuchamos los pájaros y en las noches el canto de los sapos”. Los privilegiados habitantes de Villa Constanza son de los pocos bogotanos que disfrutan diariamente las postales que arroja Bogotá donde confluyen el paisaje urbano con la naturaleza impactada por un enorme espejo de agua.
Retos pendientes
Pese a los avances, la comunidad reconoce que aún existen desafíos importantes. Entre ellos se encuentran el mejoramiento de las vías internas, el fortalecimiento de la seguridad y la protección ambiental del humedal frente al manejo inadecuado de residuos. Los habitantes también hacen un llamado a las autoridades para mantener el acompañamiento institucional y continuar apoyando los procesos comunitarios de las familias habitantes en la ronda del humedal Jaboque.


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